En el Refugio Nacional Ártico para la Vida Silvestre se está explotando petróleo. Esa explotación, al derretir los glaciares y elevar el nivel del mar, quedará cubierta antes de que se termine de explotar el petróleo.
Algo parecido a lo que se observa en alguna pintura ingenua, cuando muestran a un imbécil trepado a la rama de un árbol cortando la rama en el espacio que queda entre él y el tronco del árbol.