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<< REGRESO A ÍNDICE DE EFEMÉRIDES
18 de febrero
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EL ARTISTA GRANDE
Nunca, en toda la historia, el mundo ha visto una explosión del pensamiento y del arte como se vivió en el renacimiento.
En especial la escultura y la poesía tuvieron brillos que todavía nos deslumbran y que siguen siendo insuperables.
Uno de esos grandes personajes monumentales de la escultura y la pintura fue Miguel Angel Buonarroti, quien poco tiempo después de nacer fue entregado a una nodriza que se encargó de amamantarlo y darle los primeros cuidados.
Esta mujer trabajaba en una cantera y era una simple picapedrera. Por eso Miguel Ángel decía:
De mi nodriza mamé la piedra y el amor por el cincel. Por eso soy escultor
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Por suerte para Miguel Ángel, para la humanidad y para el arte, era una época en la que los gobernantes pensaban en la cultura y el artista fue protegido por la familia Médici que lo impulsó a realizar grandes obras que hoy siguen causando asombro y admiración.
La más grande obra de la pintura monumental es, si, duda, el techo de la capilla sixtina.
Allí, durante cuatro años, y durante casi todo el tiempo comiendo y durmiendo en las alturas, Miguel Ángel realizó una obra que seguirá siendo muestra de su grandeza artística.
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Miguel Ángel Buonarroti dejó una huella inmortal en la arquitectura, la escultura y la pintura y vivió casi hasta los noventa años entregando arte a raudales.
Miguel Ángel estaba dejándonos un día como hoy, 18 de febrero de 1564.
Y nos dejó su huella de gran artista en tantos campos, de su recia personalidad, y el regalo de cada pincelada y cada golpe de cincel.
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