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EL GENIO ACORRALADO
Alguien proponía este juego de la imaginación: Suponer que vivimos en un pequeño pueblo de doscientas personas, donde nunca pasa nada.
La vida se reduce a trabajar desde la madrugada, acostarse al anochecer, sin siquiera haber tomado un baño a lo largo del día. Al llegar a casa, no hay luz para leer, y tampoco importa porque no hay libros. Y como si fuera poco, usted no sabe leer ni le interesa.
Y si alguien tiene un manuscrito y sabe leer, ese texto habla de fantasmas y milagros, de apariciones, del infierno, del cielo y el pecado.
Los domingos, que son el día de fiesta, se asiste a la capilla para escuchar hablar otra vez del cielo y del pecado y luego, quizás, un poco de descanso con la familia, esperando a que pasen las horas.
No hay nada en qué pensar. Se sabe que la tierra es plana, que arriba está el sol, que gira alrededor de la tierra, y que abajo, en las entrañas de la tierra, está el infierno.
Ese era el ambiente de la edad media y así, al norte de Italia, nació un joven que se dedicó al extraño oficio de pensar: se llamaba Giovanni Pico de la Mirándola, hijo de una familia acaudalada, y años más tarde se convirtió en uno de los grandes humanistas de su tiempo.
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Pico de la Mirándola fue un estudioso de diferentes idiomas para conocer a los otros filósofos y pensadores en su propia lengua. Por eso, antes de los veinte años, ya dominaba el griego, el latín, el hebreo, siríaco y árabe, además de otros campos del conocimiento como la filosofía, el derecho, y las matemáticas.
Escribió, entonces, uno de los más conmovedores ensayos llamado Oración por la dignidad del hombre.
Pero tales ideas no fueron bien miradas por la iglesia, y Pico de la Mirándola fue a parar con sus huesos a la cárcel.
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Después de aquella experiencia su espíritu se opacó y no volvió a ser el mismo.
Pico de la Mirándola, profundo humanista, nos abrió las puertas de la libertad de pensamiento y estaba naciendo un día como hoy, 24 de febrero de 1463.
Y nos dejó luces para alimentar la libertad de pensamiento y de la dignidad humana.
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