|
EUROPA ALUCINADA
En el Puerto de Bayona, una mañana invernal, en el siglo XV, las pocas personas presentes aquella madrugada, no podían creer lo que sus ojos veían.
De en medio de la bruma surgía, sin previo aviso, una figura fantasmagórica pero altiva que extendía sus velas airosas a la suave brisa mañanera.
No se alcanzaban a escuchar los gritos, pero toda la tripulación estaba sobre cubierta, agitando sombreros, y trapos, y hasta sus propias camisas deshilachadas, en un gesto de euforia.
Todos creían ya muertos a aquellos viajeros que habían partido hacía ocho meses, a la más arriesgada e histórica de todas las aventuras que el ser humano pudiese emprender.
La nave que llegaba era la Carabela La Pinta, al mando de Martín Alonso Pinzón. Llevaba algunas baratijas, unas pocas piezas de oro, cuatro guacamayas y seis indígenas medio desnudos, temblorosos, exhibidos como animales raros, en aquella mañana invernal.
|
|
Fue en el Puerto de Bayona, España, cuando por primera vez Europa supo de nuestra existencia, aunque todavía no tenían nombre para nuestro continente. Y sucedió un día como hoy, 1º de marzo de 1493.
|