LAS ISLAS DE LOS KELPERS
En el Atlántico sur hay un grupo de cerca de doscientas islas, casi todas deshabitadas. Pero en una de ellas viven unas dos mil personas, y son llamados los kelpers, es decir, los comedores de algas. Estas personas llevan una vida tranquila, dedicados a la pesca, algo de agricultura, y al cuidado de más de setecientas mil ovejas, es decir, trescientas cincuenta ovejas por cada habitante.
Los ingleses las llaman Islas Falkland. Los argentinos, Malvinas. Y allí, a quinientos kilómetros, está Argentina, esta inmensa nación que por los años 80 vivía una profunda crisis.
En aquel entonces, los argentinos, intentando sobreponerse al terror empezaban a protestar contra las torturas y las desapariciones políticas del régimen de Leopoldo Galtieri. Este era uno más en la sucesión de oscuros gobiernos que fueron una pesadilla para el país suramericano.
Galtieri y sus asesores se sintieron acorralados. Y como una hábil estratagema política, desviaron la atención. A principios del mes de abril, 5.000 soldados argentinos invadieron las Islas Malvinas, y aplastaron sin resistencia a la guarnición inglesa que contaba con pocas armas.
Mientras tanto, las masas de argentinos enardecidos que cuarenta y ocho horas antes protestaban contra el gobierno, ahora salían a apoyarlo en una muestra de enconado nacionalismo.
El gobierno de Galtieri se fortaleció por el momento y esperaba que Inglaterra no respondiera para recuperar ese punto, a 12.000 kilómetros de Londres.
Pero Inglaterra preparó lo más poderoso de su potencia bélica, cruzó el Atlántico, y en poco tiempo obtuvo la victoria. Tuvo, también, la ayuda del gobierno norteamericano y del chileno Pinochet.
Más de mil vidas se perdieron en aquella aventura bélica adelantada con propósitos de distracción política.
Aquellas Islas que en un momento se convirtieron en escenario de dolor, fueron descubiertas un día como hoy, 16 de abril de 1502, por quien le dio nombre a nuestro continente. Por Américo Vespucio.