<< REGRESO A INDICE DE HISTORIA
¿Quién es su empleado?
Hubo un muchacho inglés que cuando estuvo en el colegio, para obtener unas monedas lavaba y arreglaba la ropa de sus compañeros. Era, además, su sirviente porque les preparaba alimentos, lustraba sus zapatos y les limpiaba el cuarto.

Ese joven se llamaba Isaac Newton, el más grande genio que la historia de la ciencia conozca.
Un viejo proverbio dice que no se sabe nunca para quién se trabaja. También es cierto que algunos no saben nunca quién trabaja para ellos.