<< REGRESO A INDICE DE HISTORIA
Los castrados
Dado que se consideraba pecaminosa la voz de la mujer en las iglesias, porque despertaba bajas pasiones, la iglesia impulsó el uso de las voces de niños castrados en las ceremonias con el fin de evitar la presencia femenina. Estos niños, de dulce voz, con el paso de los años iban ganando en potencia sonora, sin perder la delicadeza. Eran, pues, voces de ángeles con la fuerza de Pavarotti.
Queda claro por qué la iglesia mantuvo esa práctica. La pregunta es por qué hubo padres que aceptaron este destino para sus hijos.
La mayoría de los niños eran hijos de familias pobres y los padres los entregaban a veces a cambio de nada, con tal de que el niño no muriera de hambre. O eran niños huérfanos, recogidos en todas partes, producto de ese reguero de miseria que iban dejando las guerras y las pestes. O, con mucha frecuencia, eran niños robados.