<< REGRESO A INDICE DE HISTORIAS DEL DEPORTE
Fútbol y racismo
Hoy, cuando en Europa algunos fanáticos del fútbol, con ímpetus y melancolías neonazis insultan a los jugadores africanos o suramericanos por su origen o el color de la piel, nos recuerdan los inicios de este deporte que, por tener su cuna en los más prestigiosos colegios ingleses, vino tocado por cierta atmósfera de trasnochada aristocracia. En Argentina, al principio, los jugadores para dirigirse al árbitro, tenían que hacerlo en inglés.

Y en el Brasil, el primer jugador negro que estuvo en la cancha, jugaba de guantes blancos y se cubría las piernas y la cara con polvo de arroz. Extraño mundo este, en el que los que deberían cubrirse la cara son los que desprecian a los otros por el color de la piel.