RÉCORD
Esta palabra inglesa entró al castellano para significar una marca no superada en algún deporte u otra actividad.

Si bien record tiene ese origen en el inglés, su raíz está en latín: proviene de cor (corazón) y es una palabra emparentada con “recordar”, en español: que quiere decir “volver a pasar por el corazón”.

En estos tiempos crueles tener buen corazón es estar perdido, pero tan importante órgano tiene que enriquecer la lengua en muchos vocablos: acuerdo, cordial, recuerdo, coraje, cuerdo, cordura, cordialidad, coraje, concordia, desacuerdo, acordar, concordancia, entre otras.

A al fin y al cabo, el corazón debe ser el órgano que más aparece en las canciones y poemas, y en cuanto al plural, la recomendación es récords, como una forma excepcional en castellano.

El más remoto origen de la palabra “corazón” proviene del sánscrito “hrid” que quería decir “Saltador” y de allí pasó al griego y al latín, con las obligadas modificaciones fonéticas, hasta convertirse en “cor” que es la raíz común para todos los idiomas romances, salvo el rumano, en el que se dice “ínima”, (Gracias, Mariana Andrei), es decir, espíritu o alma.
Los catalanes dicen “cor”, los italianos “cuore”, los esperanzados en el esperanto dicen “koro” y en inglés “core” es la pulpa de la fruta, la parte interna.