SACRILEGO
La palabra viene del latín sacrilegium, sacri (sagrado) y legere (robar). Sacrilegio, en principio es robar objetos que pertenecen a la iglesia, que era la única que se consideraba poseedora de objetos sacros. Hoy la expresión se extiende para indicar lesión, profanación de un lugar, o una persona o cosa consideradas sagradas en cualquier ámbito. Una fábrica de papel en la mitad del templo amazónico, es un sacrilegio.

¿Did you listen, Mr. Lula?